El Programa Estratégico Regional de Transición Energética e Hidrógeno del Biobío participó en el Gran Encuentro Interpilar de la Estrategia Biobío 2050, jornada que permitió vincular los desafíos energéticos de la región con las prioridades levantadas por otros sectores productivos.
La actividad, desarrollada en el Salón Gregorio de la Fuente del Gobierno Regional del Biobío, congregó a cerca de 200 representantes de los cinco pilares y nueve sectores productivos que forman parte de la iniciativa.
Hasta ahora, el trabajo se había realizado de manera independiente en cada pilar, cuyos integrantes definieron sus propios ejes y acciones estratégicas a través de más de 60 sesiones. El encuentro permitió avanzar hacia una nueva etapa, orientada a compartir las propuestas levantadas e identificar sinergias, complementariedades y puntos de articulación.
Para H2 Biobío, esta mirada integrada resulta fundamental, considerando que la transición energética no depende únicamente del desarrollo de nuevas fuentes de energía, sino también de su vinculación con la infraestructura, la logística, el capital humano, la innovación, la industria y la planificación territorial.

El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, señaló que «estamos escribiendo la historia de la región junto a cerca de 200 personas que son parte de todos los pilares de esta estrategia. Cada una de ellas ha trabajado por separado y ahora, por primera vez, se juntan a intercambiar opiniones y a darle mayor sostenibilidad a la estrategia».
Por su parte, la gerente general de la Corporación Desarrolla Biobío, Macarena Vera, sostuvo que «esta es una conversación demasiado valiosa y el tiempo que han dedicado solo demuestra el compromiso que ha tenido cada uno de los actores de la gobernanza para pensar el Biobío de aquí a las próximas décadas y ver cómo vamos a afrontar las crisis y desafíos que se nos vienen”.
Articulación para avanzar hacia la ejecución
Durante el encuentro, el gerente general de H2 Biobío, Mauricio Franjola, participó en su calidad de líder del eje de hidrógeno verde del sector energético. Desde ese rol, destacó que la coordinación entre los distintos sectores permitirá generar mejores condiciones para transformar las oportunidades regionales en iniciativas concretas.
“Lo bueno es que, al converger cada uno de los sectores productivos de la región, los aportes que se generan pueden ir allanando la ejecución de distintos proyectos enfocados en transición energética, y no solo en el tiempo presente, sino también en iniciativas de largo alcance”, explicó.
La participación del programa se enmarca en su propósito de fortalecer la competitividad productiva y energética del Biobío, promoviendo condiciones que permitan avanzar en la descarbonización de la industria, activar demanda local y atraer inversiones vinculadas con mercados de menor huella de carbono.
El Biobío cuenta con atributos que le permiten asumir un papel estratégico en este proceso, entre ellos su infraestructura portuaria, eléctrica, vial y gasífera; su capacidad industrial; su actividad logística; su potencial para utilizar dióxido de carbono biogénico en la producción de combustibles sostenibles; y la presencia de universidades, centros tecnológicos y capital humano especializado.

La presidenta del directorio de Puertos de Talcahuano y líder del sector energético de la Estrategia Biobío 2050, Patricia Palacios, abordó algunas de las materias analizadas durante el proceso.
“Estamos analizando cómo avanzar en materias de energía y logística. Por ejemplo, alternativas para integrarnos con Argentina, aumentar el abastecimiento de gas natural y aprovechar la transición energética en la región”, indicó.
El Gran Encuentro Interpilar permitió relacionar estas oportunidades con las necesidades y propuestas de otros sectores, reconociendo que la implementación de proyectos energéticos de largo plazo requiere coordinación público-privada, planificación territorial y una vinculación permanente entre empresas, instituciones públicas, academia y sociedad civil.